EL
MIEDO QUE PARALIZA
El miedo o temor figura entre los
principales agentes bloqueadores de la superación y el éxito en los
seres humanos. Y su manifestación puede tomar muchas formas que
afectan el comportamiento y las actitudes de una persona en su camino
hacia las metas que elije.
El miedo
puede tener muchas caras y se esconde sutílmente detrás de las
actitudes como: la ansiedad, la apatía, la antipatía, el rechazo,
el enojo, la prevención, los prejuicios, etc. y éstas limitan en
gran medida las acciones y los logros que se deben tomar y obtener
para lograr los objetivos propuestos.
En el deporte el miedo abarca gran
cantidad de experiencias en el aspecto mental y emocional de los
jugadores: miedo a no cumplir las expectativas creadas por los
técnicos, compañeros y aficionados, miedo a las lesiones, miedo a
realizar un esfuerzo máximo, miedo al fracaso y a sus consecuencias
(no alcanzar los objetivos propuestos), miedo al error (en el
lanzamiento, en el pase), miedo al adversario (por su capacidad, su
poco deportivismo, su rudeza), miedo por encontrarse en un
medio desconocido (jugar en una cancha con superficie muy irregular,
resbaladiza o para un portero jugar en una pista mal
iluminada).
Aceleración del pulso, temblor,
falta de aire, falta de apetito y problemas estomacales, dificultad
para dormirse y mantenerse dormido, pasividad, falta de seguridad,
agresividad, verborragia, pérdida de precisión técnica, calambres,
tensión, etc. Todos hemos sentido, en mayor o menor medida y en
alguna ocasión algunos de estos síntomas y por supuesto que sentir
miedo no es del todo malo y es para el cerebro humano una gran
estrategia de supervivencia, pues de no ser así haríamos locuras
habitualmente y sin medir sus consecuencias
El miedo también obedece a la
incertidumbre de lo desconocido, y es en este punto donde debemos
incidir en el rendimiento de nuestros juveniles en la competición de
1ª Territorial donde el conjunto de acontecimientos que ocurren en
estos partidos abruma la mente de nuestros jóvenes “tigres”.
Pero quizá el efecto más
catastrófico que produce el miedo en los jugadores es la capacidad
que tiene para producir parálisis en la mente y evitar la
acción, pues quien lo padece entra en un estado de letargo mental,
emocional y físico y pierde la motivación intrínseca para atacar
los retos y problemas que se presentan desde cualquier ángulo.
Sin embargo la acción
en sí misma es un gran antídoto del miedo porque lo reduce en gran
medida, pues el miedo o temor si no se ataca y destierra, se
anida en la mente y las emociones donde echa raíces y crece
convirtiéndose en el mayor obstáculo que tiene una persona
ante un problema no resuelto.
Así pues, el elemento más
importante para correr los riesgos en la vida es tener claro las
metas y los sueños . Y una fe grande en el futuro para
tener fuerza en el presente.
"La
inacción genera duda y miedo. La acción genera coraje y confianza.
Si quieres conquistar el miedo, no te sientes en tu casa a pensar en
ello. Sal y ponte manos a la obra" (Dale Carnegie)