martes 24 de noviembre de 2009
¿CAMPEONES DE COPA?
La sociedad plural en la que vivimos ha de evaluar el trabajo sobre los valores aceptados en el deporte y las actitudes adquiridas en el quehacer diario con nuestros jóvenes deportistas, con la finalidad de hacer posible una convivencia más justa y democrática. En este sentido, es importante destacar la convivencia en nuestro Club entre jugadores de diferentes opciones y estilos de vida, tanto de carácter religioso y cultural, y donde cada uno, respetando un mínimo común, construye su forma de pensar y de actuar.
En los Juegos Olímpicos antiguos participaban hombres libres que hablaran griego. Todos competían a título individual, y si triunfaban adquirían enorme fama y prestigio. En estos juegos no se entregaban premios sino que sólo se colocaban en la cabeza del ganador una guirnalda hecha con hojas de olivo, y se colocaba una estatua con su efigie en Olimpia.
La fama seguía a los campeones olímpicos. En sus ciudades natales se levantaban estatuas a los vencedores y se escribían poemas en su honor. A su regreso, los triunfadores recibían una bienvenida de héroes, con un desfile por las calles.
La fama seguía a los campeones olímpicos. En sus ciudades natales se levantaban estatuas a los vencedores y se escribían poemas en su honor. A su regreso, los triunfadores recibían una bienvenida de héroes, con un desfile por las calles.
Por lo tanto, Sr. Presidente de la Federación Insular de Balonmano de Gran Canaria y, por mucho que le pese, la celebración por parte de nuestros jugadores, padres y aficionados una vez obtenido el Título de Copa, no es una invitación a la violencia (según sus palabras), sino la constatación conciente del trabajo arduo que se realiza desde el Club de Balonmano U.D. Vecindario con chic@s de 12 y 13 años, en donde valores como el esfuerzo, constancia, camaradería, amistad, colaboración, solidaridad, se trabajan día a día en cada sesión y en los llamados “entrenamientos invisibles”.
Al Presidente de una Federación se le exige que se aplique en la justicia, la rectitud, la equidad y la neutralidad, pues deben ser éstos los principios en los que se sustenta la confianza de todos los Clubes a los que representa.
No se puede “gobernar” una Federación como si de un Feudo personal se tratara donde el Presidente se convierte en el Amo y Señor de todo, en la Justicia y en el Verdugo ejecutor.
Sr. Presidente, alégrese porque los Infantiles del Vecindario ponen en práctica los valores QUE USTED DEBE PROTEGER.