Vistas de página en total

lunes, 12 de noviembre de 2012

LA VICTORIA

Sudar no es nunca suficiente. Muchas veces se confunde la ejecución y el entrenamiento con la preparación suficiente adecuada para el rendimiento.
Sudar la camiseta”, “darlo todo”,”partirnos el alma” , “morir en la cancha”, son frases que siempre se han acuñado en el ámbito deportivo, sobre todo en los deportes de equipo.
Sin embargo este esfuezo “extra” que pedimos a los jugadores si lo planteamos como algo de vida o muerte genera presión o “miedo”, consiguiendo el efecto contrario al esperado, bloqueando la ejecución y aumentando el sentido de frustración del jugador.
Los partidos jugados el pasado fin de semana de categoría Territorial y Juvenil contra el Valsequillo (19 - 20) y Somar (35 - 33), respectivamente, puso de manifiesto dos cosas importantes: nuestros “tigres” sudaron la camiseta, lo dieron todo, se partieron el alma, pero sabían que fuera el resultado que se diese al final del encuentro, sus vidas seguirían igual, el lunes retomarían nuevamente sus trabajos, las clases, volverían a entrenar, etc..., y ese conocimiento, quizás, fue la clave para alzarnos con sendas victorias, intensas y trabajadas.
Estos jugadores han sabido crecer desde la adversidad y han hecho de las dificultades virtud.
Debemos esperar lo inesperado” (Tostao). Tener un grupo de jugadores que entiendan con confianza que cambiar es adaptarse, no renunciar a un esquema porque algo falla, sino porque en ese momento es necesario. No implica que nadie esté equivocado, que algo haya sido realizado de forma errónea, sino que el dinamismo de la situación perdona a pocos sistemas que no incluyan la flexibilidad y la capacidad de mimetizarse.
Los “Tigres” supieron adaptarse a las situaciones cambiantes de ambos partidos: en 1ª Territorial no poder contar con jugadores lesionados (Elam, Tito, Acoidan), la excesiva dureza del contrario, las inexplicables decisiones arbitrales; sin embargo la magnífica actuación de Ayose en el extremo izquierdo (autor de 7 goles), el impagable trabajo defensivo de Ismael, que se batió con jugadores de mayor peso y talla y cubriendo las espaldas de sus compañeros, y el despliegue de coraje y entusiasmo de Pepe. Por otra parte los juveniles se sobrepusieron a la lesión prematura de Jose Ángel que nos dejó sin lateral derecho, la descalificación de Michael que había ocupado el puesto de central, desplazando a Álvaro al lateral derecho, pasar de una disposición táctica de 3:3 al 2:4, de una defensa 6:0 al 5:1, la defensa mixta a Oliver y Álvaro, y sin embargo fueron capaces de vencer tantas dificultades, como equipo.


lOS BUENOS EQUIPOS SE CONVIERTEN EN GRANDES CUANDO SUS MIEMBROS CONFÍAN UNOS EN OTROS TANTO COMO PARA RENDIR EL “MI” POR “NOSOTROS” (Philp Jackson)


lunes, 5 de noviembre de 2012

¡ ÁNIMO PEPE !

Nuestro gran central y Capitán del equipo de 1ª Territorial sufrió una grave lesión durante el partido que  enfrentaba a nuestros "Tigres" con los "Rangers" del UD Canteras, el pasado sábado 03 de noviembre en el vetusto Polideportivo de Tamaraceite, al intentar cortar una acción de contraataque de Saul (jugador del canteras) éste, de manera fortuita, impactó con su codo en la cara de Pepe porvocándole una fractura de los huesos propios de la nariz, teniendo que ser trasladado de forma urgente a la Clínica del Perpetuo Socorro, donde se confirmó el primer pronóstico y  recibió las primeras atenciones.
Hoy Lunes será atendido por el Servicio de Otorrinoralingología donde tratarán de reducirle la fractura y valorar la posibilidad de pasar por el quirófano.
Todos los componentes del equipo y del Club deseamos una pronta recuperación de nuestro bravo jugador, máximo exponente de lo que son los "Tigres de Vecindario".

EL MIEDO QUE PARALIZA

El miedo o temor figura entre los principales agentes bloqueadores de la superación y el éxito en los seres humanos. Y su manifestación puede tomar muchas formas que afectan el comportamiento y las actitudes de una persona en su camino hacia las metas que elije.
El miedo puede tener muchas caras y se esconde sutílmente detrás de las actitudes como: la ansiedad, la apatía, la antipatía, el rechazo, el enojo, la prevención, los prejuicios, etc. y éstas limitan en gran medida las acciones y los logros que se deben tomar y obtener para lograr los objetivos propuestos.
En el deporte el miedo abarca gran cantidad de experiencias en el aspecto mental y emocional de los jugadores: miedo a no cumplir las expectativas creadas por los técnicos, compañeros y aficionados, miedo a las lesiones, miedo a realizar un esfuerzo máximo, miedo al fracaso y a sus consecuencias (no alcanzar los objetivos propuestos), miedo al error (en el lanzamiento, en el pase), miedo al adversario (por su capacidad, su poco deportivismo, su rudeza), miedo por encontrarse en un medio desconocido (jugar en una cancha con superficie muy irregular, resbaladiza o  para un portero jugar en una pista mal iluminada).
Aceleración del pulso, temblor, falta de aire, falta de apetito y problemas estomacales, dificultad para dormirse y mantenerse dormido, pasividad, falta de seguridad, agresividad, verborragia, pérdida de precisión técnica, calambres, tensión, etc. Todos hemos sentido, en mayor o menor medida y en alguna ocasión algunos de estos síntomas y por supuesto que sentir miedo no es del todo malo y es para el cerebro humano una gran estrategia de supervivencia, pues de no ser así haríamos locuras habitualmente y sin medir sus consecuencias
El miedo también obedece a la incertidumbre de lo desconocido, y es en este punto donde debemos incidir en el rendimiento de nuestros juveniles en la competición de 1ª Territorial donde el conjunto de acontecimientos que ocurren en estos partidos abruma la mente de nuestros jóvenes “tigres”.
Pero quizá el efecto más catastrófico que produce el miedo en los jugadores es la capacidad que tiene para producir parálisis en la mente  y evitar la acción, pues quien lo padece entra en un estado de letargo mental, emocional y físico y pierde la motivación intrínseca para atacar los retos y problemas que se presentan desde cualquier ángulo.
Sin embargo la acción en sí misma es un gran antídoto del miedo porque lo reduce en gran medida, pues el miedo o temor si no se ataca y destierra, se anida en la mente y las emociones donde echa raíces y crece convirtiéndose en el mayor obstáculo que tiene una persona ante un problema no resuelto.
Así pues, el elemento más importante para correr los riesgos en la vida es tener claro las metas y los sueños . Y una fe grande en el futuro para tener fuerza en el presente.


"La inacción genera duda y miedo. La acción genera coraje y confianza. Si quieres conquistar el miedo, no te sientes en tu casa a pensar en ello. Sal y ponte manos a la obra" (Dale Carnegie)